Los
personajes utilizados aquí no son de mi propiedad, así que antes de meterme a
la cárcel piensen eso, además, Yo no gano nada por medio de esto, simplemente
criticas.
Gracias. Ahora si, lean, por favor!
.-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
"Como
seducir un Geminis"
Basado en
Saint Seiya
Saga x Mu
By Jyue
Capitulo 7: Las intrigas de Kanon.
Kanon corrió como nunca lo había
hecho en su vida, sin detenerse hasta estar
en la entrada del Templo de Libra.
"Cielos…" dijo, agitado y con una mano sobre el pecho. "En que problemas te metes, Kanon…"
"Te ves muy exaltado, amigo ¿qué te ocurre?" preguntó Dohko, acercándose a Kanon. "¿Será que vienes a darme la buena noticia de que ya me conseguiste un encuentro con tu hermano Saga?"
"Pues… ¿por qué no hablamos de eso después?" dijo Kanon, sonriendo afectadamente.
"Así que aún no lo logras… recuerda que sólo te quedan dos días de plazo, Kanon…" dijo el santo de Libra con un tono de advertencia. "Y sabes que no te conviene en lo mínimo causarme un disgusto…"
"¿Acaso dije que no lo había conseguido?" replicó el otro, desesperado. "Simplemente necesito contarte primero algo que pasó ayer y pedirte que me ayudes en otra cosa…"
"¿Mas favores?" dijo Dohko, sonriendo divertido.
"No es exactamente un favor…" dijo Kanon, colocando frente al rostro de Dohko la ropa del santo de Aries. "Tengo una excelente idea de la que ambos podemos salir beneficiados…"
.-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
"¿Qué hacemos, Milo?" exclamó Afrodita, asustado al ver que la blanca piel del santo de Aries ahora tomaba una coloración rojiza. "¿Qué hacemos?"
"¡N-no lo sé!" respondió el santo de Escorpión, con nerviosismo. "¡Nunca he tenido que lidiar con alguien enfermo!"
"¿Entonces qué debemos hacer?" dijo Afrodita.
"Pues… ¿Ir a buscar ayuda?" sugirió Milo, dudoso. El santo de Piscis asintió con la cabeza.
"Pero creo que primero debemos quitarlo de ahí." Dijo Afrodita, señalando la húmeda cama.
Vistieron al santo de Aries, lo levantaron de la cama, y entre los dos le llevaron hacia fuera.
"Oye, Milo…" comenzó Afrodita, haciendo esfuerzos para que Mu no se le escurriera de las manos. "¿Dónde se supone que lo vamos a dejar?"
"Eh, pues…" no había
pensado en eso, y la verdad el santo de Aries no era
tan ligero como podría parecer a muchos. "¡Al Segundo Templo!" dijo
el lugar más cercano de ahí.
Haciendo caso a las palabras del Escorpión, los dos caballeros dorados llevaron a su compañero hacia fuera, con dirección a la Casa de Tauro. Pero al llegar, no encontraron al caballero guardián.
"Maldición…" dijo Milo,
bajando a Mu. "¿Dónde rayos se metió Aldebarán?"
"¡Tal vez Death Mask pueda ayudarnos!" Dijo Afrodita, saliendo del Templo de Tauro, seguido después por Milo.
.-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
Saga había pasado el resto de la
noche anterior sin poder conciliar el
sueño, y no era exactamente por la lluvia. Su subconsciente lo había traicionado, haciéndole imaginar cosas que… que no deseaba pensar, mas no
podía evitarlo. Cerraba los ojos dos segundos y aparecía el recuerdo de aquella mirada tan dulce y sensual en ojos del santo de Aries. Mu, Mu, Mu…
el simple sonido de ese nombre le hacía estremecerse totalmente.
"¿Por qué demonios tuve ese sueño?" se cuestionó a sí mismo. "¿Y por qué se sentía tan bien…?" en verdad se había sentido increíble durante esa fantasía, al punto de poner a su cuerpo dormido a trabajar.
'¿Por qué?' repitió aquella voz interna en la cabeza del santo de Géminis. '¿Qué te imaginas tú?' Saga no dijo nada. 'Te gusta… ¡Maldita sea! ¡Nos gusta a ambos!'
"Ese sueño no prueba que yo sienta algo por él…" se defendió Saga.
'Pero si demuestra que lo deseamos.' Dijo la voz. 'Tu y yo sabemos que desde que lo viste bañándose no puedes pensar en nada que no sea su cuerpo… Te encantó… quieres hacerlo tuyo… y te aseguro que hasta que no lo logres, no vamos a poder vivir en paz.'
"¿Entonces que debo hacer?" preguntó el santo de Géminis.
'Por los dioses…' se quejó la voz, con tono de fastidio. '¿No te dice nada la frase <volver al estúpido Santuario>?'
.-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
"Muy bien, Kanon…" dijo
Dohko, tirando al suelo la ropa del santo de Aries.
"¿A que hora crees que venga aquí?"
"Realmente no sabría decírtelo…"
respondió Kanon, encaminándose hacia la salida del Templo de Libra. "Tendrás que estar preparado desde
ahora."
Dicho eso, salió de ahí. Había
tratado de parecer lo más tranquilo posible
ante Dohko, pero él bien sabía que su plan no estaba tan bien estructurado,
y eso le preocupaba bastante… había ciertas cosas que estaba dejando a la suerte… una de ellas era la posible reacción de Saga… su hermano mayor era
demasiado impredecible como para confiarse. En cualquier momento podía
dejarse llevar por el temperamento y poner todo el asunto al revés.
"Bueno…" se dijo Kanon, jugando con el lazo con el que Mu solía atar sus cabellos. "Supongo que el que no arriesga no…" unos inesperados brazos tomándolo por los hombros le impidieron terminar la frase.
"Hola, Kanon." Dijo Aiolia,
empujándolo contra uno de los muros exteriores
del Templo de Leo. "Hasta que te encuentro... ¿Acaso estabas
escondiéndote de mi?"
¡Maldita sea! Kanon había estado tan ocupado pensando en los posibles caminos que podía tomar su plan que no se percató siquiera que estaba cruzando con toda tranquilidad frente a la Casa de Leo. Eso estaba mal… demasiado mal… lo primero que hizo fue guardar disimuladamente en uno de sus bolsillo el lazo que llevaba en la mano.
"¿Me estabas buscando?"
preguntó Kanon, tratando de no dejarse intimidar por
Aiolia. "Vaya… ¿tan impaciente estabas por reanudar nuestra cita de la
otra
noche?"
"Podría decirse que sí…" arrastró al otro hombre al interior del Templo, para después lanzarlo de espaldas al suelo. Lo tomó de las muñecas, y comenzó a atarlo. "Solo que esta vez las cosas van a ser un poco distintas."
¡Dioses santísimos! ¡¿Qué
demonios tenía pensado hacerle ese idiota?!
¡Necesitaba irse de ahí! Pero en aquella posición no tenía la mínima oportunidad de defenderse. Tenía que encontrar la manera de escapar… algo
debía ocurrírsele… ¡Él era Kanon! ¡Y nadie iba a someterlo así como
así! ¡Nadie!
"¡Déjame ir, idiota!" replicó Kanon, sacudiéndose.
"¿Sabes?" dio la vuelta a Kanon debajo suyo para verlo a la cara. "Me estoy dando cuenta de lo divertido que es esto."
"¡Estúpido!" trató de patear al santo de Leo, pero falló. Una sonrisa se formó en Aiolia ante aquel infructuoso intento. Con una de sus manos haló hacia atrás el cabello de Kanon, obligando a este ultimo a mirarle de frente. Los labios del caballero de Leo forzaron los de su compañero en un beso de posesión. "¡Suéltame o te arrepentirás!" gritó Kanon, cuando finalmente logró separarse del otro hombre.
"¿Ah si?" dijo Aiolia, divertido "¿Y que es lo que piensas hacer tu para que me arrepienta?"
"¿Yo? Nada, estoy atado…" una sonrisa astuta apareció en el rostro de Kanon. "Pero… creo que Dohko no lo está." dijo, mirando sobre el hombro del santo de Leo.
"¿Qué?" Aiolia giró la
vista hacia atrás, buscando al caballero de Libra,
pero no había nadie.
Kanon aprovechó el momento, y
utilizando todas sus fuerzas golpeó con su cabeza la de Aiolia, provocando que este cayera al
suelo inconsciente. Hizo a un lado el cuerpo del santo de Leo, y no tuvo que esforzarse demasiado
para romper las ataduras de sus manos.
"Idiota…" dicho esto, salió inmediatamente del Templo, ya que bien Aiolia podía despertar en cualquier momento, también había perdido bastante tiempo en ese lugar, y Saga podía estar ya en la Casa de Géminis.
Una vez más se encontró corriendo
por los caminos del Santuario como alma
que persigue el demonio. Dejó atrás en cuestión de segundos el Templo de Cáncer, y vio que Milo y Afrodita iban hacia allá. Esta vez no le importó
ser visto por ellos… después de todo ¿en qué podían influir esos dos?
Continuó su camino con mayor rapidez, empujando a Afrodita fuera de su camino. Pronto se encontró en el Templo de Géminis. No había señales de que Saga
hubiera llegado aún, lo cual le dio cierto alivio. Pero esto no duró mucho, ya que momentos después escucho unos pasos acercándose al lugar, pasos que
conocía demasiado bien. Finalmente su hermano hacía aparición. Necesitaba lucir normal ante Saga, pero el sudor que le había provocado su carrera para
llegar no le ayudaba mucho. Tuvo una idea. Fue directo hacia la llave de agua más cercana.
El mayor de los gemelos al fin entró al Tercer Templo. Había ido a buscar a Mu a la Casa de Aries, pero no lo había encontrado… el sonido característico
de agua llamó su atención. Pero antes de poder ir a averiguar el motivo, la respuesta apareció ante él.
"Saga, buenos días…" saludó Kanon, sonriendo. Llevaba el cuerpo cubierto solamente por una toalla a la cintura; tenía el cabello mojado, y en su húmeda piel podían verse algunas gotas de agua. "Nada mejor que un baño de agua fría justo después de levantarse ¿no crees?"
"¿Qué haces aquí?" replicó Saga. "Te dije que…"
"Sí, sí, sí…" interrumpió Kanon, con tono de fastidio. "Me corriste hace dos noches, no lo he olvidado."
"Entonces no entiendo tu presencia aquí." La verdad no tenía ánimos para discutir con su inmaduro hermano, pero no podía simplemente dejar pasar la manera en que éste había omitido su autoridad (por decirlo de alguna manera).
"La verdad es que ayer, como buen hermano que soy, vine a hacer las paces contigo…" dijo Kanon. "Pero no te encontré aquí, así que decidí esperarte…"
"Vaya… que conveniente." Dijo Saga, con sarcasmo. Seguramente su hermano se había enterado de alguna manera de su ausencia y había aprovechado para introducirse al Templo con cierto caballero de Libra. "Y supongo que no me esperaste tu solo ¿verdad?... ¿Por qué no te mudas con Dohko de una buena vez?"
"Saga, tienes razón en que no pasé la noche solo." La voz de Kanon sonaba divertida. "Pero te equivocas en algo, hermanito… no fue con Dohko…"
Cielos… Saga simplemente pedía a los Dioses que Kanon no hubiese concluido aquel penoso incidente con el caballero de Leo.
"Tu y yo vamos a hablar muy seriamente cuando regrese…" dijo Saga, encaminándose hacia la salida del Templo. "Ahora tengo que encontrar a alguien."
"¿Puedo saber a quién buscas?" inquirió Kanon. "¿O es que se trata de algo 'personal' que no puedes decirme?"
En realidad no se trataba de algo verdaderamente íntimo… o al menos Saga trataba de convencerse de ello… y en caso de que lo fuese, no iba a hacérselo notar al idiota de su hermano.
"Estoy buscando a Mu." Dijo, como si se tratara de un asunto cualquiera y sin importancia.
"Entonces si que puedo ayudarte." Dijo el menor de los dos. "Yo sé donde está Mu."
Saga no pudo evitar una leve expresión de confusión. ¿Por qué iba a saber Kanon en dónde se encontraba Mu? Quizás, al estar en el Tercer Templo, Kanon había visto pasar al santo de Aries… si, probablemente se tratara de eso.
"¿Dónde puedo encontrarlo?" Kanon sonrió al ver como su hermano había mordido el anzuelo.
"Bueno, la verdad es que él se marchó de aquí muy temprano esta mañana…"
"¿De que hablas?" cuestionó Saga, con seriedad. "¿Cómo que se fue de aquí?"
"Te dije…" comenzó
Kanon, disfrutando con la incertidumbre de Saga. "…que
con quien había pasado la noche no era Dohko."
En cuestión de instantes Kanon se
encontró aprisionado de los hombros con una fuerza impresionante por las manos de su hermano mayor.
"¿Qué demonios es lo que estás diciendo?" no recibió más respuesta que una sonrisa de burla. Lo sacudió violentamente. "¡Habla!"
"Ya lo escuchaste." Dijo Kanon. "Casualmente nos encontramos anoche mientras yo esperaba a que aparecieras, y pues… las cosas se dieron…"
"No te creo nada." Gruñó Saga, negándose a pensar que Mu había podido estar en brazos de otro.
"¿Ah, si? entonces…" se
escabulló del agarre de Saga y fue hacia donde había
dejado su ropa. De uno de los bolsillos de su pantalón sacó algo que después colocó frente al rostro de su hermano. "¿Cómo se supone que conseguí
esto?" Era el lazo que siempre ataba los cabellos del caballero de Aries.
Saga por un momento no supo que
pensar. Teniendo tan cerca al pequeño lazo
de tela pudo percibir el débil aroma a lavanda que caracterizaba a Mu, lo cual era prueba de que era el original. Pero… ¿Cómo lo había conseguido
Kanon? ¿Era verdad que ellos dos habían pasado la noche juntos en su Templo? …No podía fiarse de las palabras de su hermano. Quizás simplemente lo había
encontrado tirado por ahí, y ahora estaba inventando todo aquello…
"¿Por qué debo creerte?" dijo Saga, tratando de parecer tranquilo, pero la verdad es que la duda le quemaba por dentro. "Eso no prueba nada."
"Si no me crees a mi…
¿creerás a tus propios ojos y oídos?" Kanon comenzó a jugar con el listón entre sus dedos, justo como lo estaba haciendo con la
mente de su hermano. "Como te dije hace un momento, yo sé donde está…"
hizo una pausa con la única intención de hacer esperar a Saga más de lo necesario. "Fue a hacerle una 'visita' a Dohko… seguramente lo
encontrarás
allá, y así podrás preguntarle si te estoy mintiendo o no…"
Saga sintió unas enormes ganas de matar Kanon en ese mismo instante, y lo único que le contuvo para no hacerlo fue el hecho de que eran hermanos… pero si aquello resultaba ser cierto, y encontraba a Mu en la cama de Dohko… no se apiadaría del santo de Libra. Mientras Saga se alejaba una sonrisa estaba dibujándose en los labios de Kanon. Aún faltaba la mejor parte del plan, la cual estaba en manos de su amigo Dohko, pero él ya podía darse por bien servido (y vengado) con el mal rato que hizo pasar a su querido hermano.
.-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-..-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
.-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-. .-´¨`-.
NOTAS:
Buenos días/tardes/noches. Bien, aquí concluye el capitulo siete, y me doy cuenta que me tardé más que en los capítulos anteriores… bueno, es que entre los exámenes, tareas y las lluvias no había podido concluir esto. Preferí esperar a que no lloviera tanto, porque quien quita y camino al ciber me arrastra tanta agua y adiós JYue xD
Pues… no tengo muchos comentarios sobre el capitulo… vaya, de hecho creo que no tengo ninguno. Quizás solo el hecho de que me parece que mis capítulos son muy cortos, pero tal vez sea solo mi imaginación…
Bueno. Muchas gracias por leer mi fic y también a todas esas personas que me dejan comentarios. ¡En verdad se agradece! Miren que son como inyecciones de ánimo directo a mi sana (y segun algunos, retorcida) mente. ¡Espero verlos en el próximo capitulo!