..:·ChAsS·:..
Basado en
Saint Seiya de Masami Kurumada
By Neran
Parejas: Principal: Milox Camus
Secundarias: Shaka x Mu Saga x Afrodita
LEMON Y ALGO DE VIOLENCIA
..:·ChAsS·:..
Capítulo 1
"...Mancho mis manos de pintura e intento imaginar tu hermoso
rostro..."
Siglo XVIII París, Francia;
Una azulina cabellera se agitaba contra la blancura de la sábana, el joven dueño de esa rizada melena rozaba inconscientemente su mejilla contra el colchón de la cama, ya que la almuhada se encontraba prisionera entre sus morenos brazos, estrujándola contra su cuerpo como si de un ser humano se tratase...al menos en el placentero sueño que envolvía al joven así era...esa almohada se convertía en alguien que le hacía olvidar su soledad, que le hacía compañía en las largas noches que pasaba sentado delante del caballete con los óleos en una mano y sin una pizca de inspiración...jamás había conseguido ver su rostro, en todos sus sueños lo único que podía apreciar era la larga cabellera roja de ese ángel, sí, era un hombre, de aspecto fuerte, pero a la vez delicado...Milo se había enamorado de esa perfecta espalda y esa melena rojiza...de sus brazos, de ese pecho que le confortaba...Se había enamorado de un sueño...de una locura de su mente de la que ni siquiera tenía permitido ver el rostro...menuda vida la suya...
Despertó del todo, a pesar de que no deseaba hacerlo, ese hecho suponía regresar a la cruel realidad de la soledad de la casa donde estaba alquilado...la realidad de descubrir que ese ángel no se encontraba con él...que ni siquiera existía en realidad...
Fue al baño para darse una ducha de agua practicamente helada, no por nada, si no que ese ángel solía hacer mas que sólo acompañarle en su soledad...era por eso que al despertar siempre deseaba que el sueño fuera la soledad de su habitación y la realidad ese fantástico sueño que acababa de abandonar...para él era realmente dificil vivir así...pues cada vez retrasaba mas su horario con tal de pasar algunos minutos mas en compañia de esa efímera fantasía.
El recuerdo del agua bajando por su cuerpo logró darle las energías suficientes como para sentarse de nuevo ante un lienzo en blanco y comenzar a trazar líneas casi al azar. Tenía que terminar un retrato que el duque de esa comarca francesa le había encargado, era un lunes, y el retrato debía estar terminado para el siguiente lunes o no cobraría...
Lo cierto es que esa era su vida, por mas que aborreciera viajar de un lado para otro, acompañado sólo por un lienzo en blanco y sus pinceles, pero estaba ganandose la vida como él había elegido, haciendo lo que mas le gustaba...pintar.
La noche cubrió con sus sombras la habitación. Milo se frotó los ojos con síntomas de cansancio...llevaba practicamente todo el día delante de ese lienzo... Ahora sin embargo se podían apreciar en la blanca superficie certeros trazos que configuraban las facciones algo duras de un apuesto joven de cabellos azules vedosos y ojos de un verde increíble. Era el duque Kannon, el hombre que le había encargado el retrato cuando había asistido a una de las suntuosas fiestas que éste solía dar en la villa que poseía, a las afueras de París.
Llamaron a la puerta. Milo no tuvo que moverse demasiado para alcanzar la puerta y al abrirla ver el rostro de una chica rubia que no recordaba, pero que, no obstante, su rostro se le hacía conocido...¿o sería mas bien su cuerpo?
-¡Milo! tenía tantas ganas de volver a veros monsieur Milo...
La chica, que parecía casi una niña, se arrojó a los brazos del sorprendido Milo. Puso cara de extrañeza sin tratar de ser muy obvio en el hecho de que no se acordaba de que conocía a tal niña, pero rapidamente ésta le sacó de sus dudas.
-La otra noche en la villa... no habéis cumplido vuestra promesa...-así abrazada a él se acercó sensualmente a su oído- ...hacedme ver las estrellas...
Claro, de eso la conocía. Ahora la reconocía vagamente como una de las chicas de la servidumbre que conoció la otra noche en la villa del duque... no lo recordaba muy bien, estaba harto de vino esa noche para tratar de encontrar entre la gente de la fiesta a su pelirrojo, pero se inclinaba a pensar que ahora le encontraba la lógica a que al día siguiente de la fiesta despertara con resaca y numerosas pajitas entre sus ropas con olor a vino, tabaco y pasión...
Milo, o mas bien su cuerpo, respondió ante la sensual reclamación de la jovencita de trenzas rubias. La tomo fuertemente entre sus brazos y la llevó sin mucha dificultad hasta su cama, realmente la chiquilla no pesaba apenas nada, pero en esos momentos en los que su miembro había comenzado a reaccionar, poco le importaba a Milo la edad que ella pudiera tener...
Milo quedó exausto, antes de sucumbir al sueño sintió moverse el cuerpo a su lado. El sueño le venció, trasportándole a un mundo que a él le parecía mas real que su propia vida...o al menos eso le gustaba pensar....
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Te miro así dormido como estás, entre los brazos de alguien mas que no soy yo, eso me molesta y creo que lo sabes....
Con cuidado para no despertarte a ti me acerco a ella. No puedo evitarlo, los celos me corroen cada vez que eres de otra persona que no soy yo, quiero a esa zorra rubia fuera de tu cama y te aseguro, amor, que ahora mismo se marchará....
Mis manos son ahora iguales a témpanos helados del ártico, es en momentos como este en los que desearía tener materia corporal, para congelar con mis manos heladas a esa que está recogida entre tus fuertes brazos, unos brazos que sólo deberían ser para mi....
He de conformarme entonces con menos. Al posar mis manos en su desnuda espalda un escalofrío la recorre por entero y consigue lo que yo claramente andaba buscando, no, no del todo, despierta y se pega mas a ti. No ha funcionado mi plan como me hubiera gustado...ahora tu la abrazas con renovadas fuerzas a pesar de que el sueño te gana terreno...
Dedido cambiar de táctica y pruebo con el calor. Esta vez si lo consigo, ella, sudando a chorros, se aparta de ti, que le das mas de ese calor que su organismo repudia. Se levanta fastidiada, comienza a ponerse la ropa sobre esa piel de porcelana llena de marcas enrojecidas dejadas ahí por tus deliciosos labios que son tan míos...dios, ahora odio cada centímetro de piel que tus labios han tocado, y deseo arrebatarsela a esa que es indigna de ti...por que tú eres mío, sólo mio...y tú...también lo sabes.
Lo consigo por fin, ella ya no está en tu cama y ya hace rato que salió por tu puerta, pero tu pareces extrañarla. Pero eso ya no me importa, por que por fin te tengo de nuevo para mi, solo para mi. Entro contigo en tu cama para hacerte compañía, ocupando el lugar que dejó ella, aun está caliente, pero poco a poco ese espacio debajo de mi cuerpo se enfría, me siento impotente por no poder traer ningún calor a tu lecho, pero eso a ti no parece importarte por que de pronto me abrazas y sonries, conociendo perfectamente de quien se trata... quien es el que invade tu cama...
Yo te beso, pero aun así tu no abres tus ojos, y si haces algún amago de hacerlo yo te detengo poniendo mis dedos sobre tus morenos pápados cerrados impidiendote continuar tu movimiento.
-Déjame ver tu rostro...tan solo una vez...-me suplicas
Tu voz, no muy grave pero varonil, inunda mi ser, si es que en realidad se me puede decir "ser", y suspiro antes de besarte de nuevo por toda respuesta ...tu eres mi dueño en realidad...pero no me puedes dominar como te gustaría...los "seres" como yo...no pueden ser dominados por sus dueños....
Me separas de tu cuerpo y abres de golpe tus preciosas turquesas que tanto me
gustan...y lo sabes...pero en ese instante comienzo a desaparecer entre tus
brazos...intentas en vano retenerme, pero ya es tarde....debes despertar amor...
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Milo despierta de nuevo en su cama, pero como siempre se resiste a abandonar su sopor....murmura en sueños cosas ininteligibles en un tono de gran angustia, se podría pensar que es por una pesadilla, pero nada mas lejos de la verdad....Es el mas placentero de sus sueños el que siempre le lleva a esta situación, a pedir lastimosamete a un sueño que no se vaya, que se quede a su lado, que le evite despertar...siempre en vano. Su ángel siempre lo abandonaba, y jamás lograba ver el rostro del hombre que poblaba todos sus sueños...Ya ni siquiera se acordaba de la chica con la que una vez mas había compartido su cama, ¿como se llamaba? ni siquiera eso sabía de ella, pero eso no le imortaba, si le importaba en cambio el conocer al menos el nombre de ese ser extraordinario que lo llevaba al paraíso cada noche, aunque fuese solo en sueños....
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Un día normal en la rutina de Milo, llegó a su casa una carta del duque de la comarca...ek duque Kannon. El mensajero le tendió el rollito de papel sellado con cera roja y el sello del duque y se marchó con una pronunciada reverencia.
Miró la carta extrañado mientras rompía el sello intacto y comenzaba a leerla....el duque ya le había expresado su satisfacción por el retrato que le había hecho, ¿sería acaso que quería encomendarle otro mas? Imposible....o tal vez no...la carta era lo sufinciente escueta como para dejar abierta cualquier posibilidad.
Viernes al anochecer, quedais invitado a mi fiesta, podeis traer un acompañante.
Su excelencia,
El Duque Kannon du dragon marin.
Milo no tuvo tiempo de vover a releer la misiva. Cogió su chaqueta de piel vuelta ((entiéndase estilo siglo XVII)) y salió como un vendaval por la puerta de la pequeña casa.
Llegó pronto a su destino, la sastrería. No era que quisiese hacerse un traje para la ocasión, pues tampoco contaba con el dinero suficiente para ello, pero una amiga suya que había conocido al poco de llegar a la cuidad trabajaba allí, ella fue quien le dijo que podía vivir alquilando ese cuarto donde vivía a una familia de burgueses que vivían en el campo. Confiaba en que dicha muchacha pudiese prestarle un traje decente para la fista de dentro de un par de días...
-¡Saori!-gritó agitado, entrando estrepitosamente en la tindecita, por suerte en ese momento no había clientes importantes- Necesito un traje para dentro de dos días...
Una chica de cabello morado y liso hasta el final de la espalda se volvió sorprendida, abandonando la atención de la estantería donde estaba buscando algunos hilos de diferentes tonos para dirigirse al azorado chico que la reclamaba...
-¿Y piensas pagarme esta vez con dinero de verdad ? la verdad es que no me importaría repetir lo de la otra vez...- una mirada lasciva dirigida a Milo se hizo presente en su cara
-Pues yo...la verdad...-Milo no sabía como seguir, hace un par de días...no tanto, hace tan solo unas horas habría aceptado la sucia proposición de esa mujer, pero no ahora cuando su ángel le había prometido en sueños que le diría su nombre si le era fiel- eso se está combiertiendo en una mala costumbre Saori...
-Que desperdicio...bueno entonces ¿como pagarás? yo no puedo estar prestandote trajes a cada rato de gratis...
Milo se quedó cabizbajo, estaba sopesando sus posibilidades...¿Pero qué posibilidades? ¡Le había prometido fidelidad a un sueño! Milo empezaba a creer que la soledad le estaba haciendo perder la cabeza...
Le devolvió a Saori una mirada parecida a la que antes sa había dibujado en la cara de ella, dejando a entender que aceptaba la propuesta.... Pero lo que realmente Milo necesitaba no se encontraba en el sexo fortuito, pero él no veía otra manera de encontar lo que tanto buscaba, poner fin de una vez a la soledad que se llevaba su vida cada día que pasaba.
Después de que esa trastienda se llenara de jadeos y grititos ahogados, ahora se encontraba de nuevo en calma. Milo salía con aspecto de cansado de la pequeña tienda con una prenda envuelta en tela marrón oscura bajo uno de sus brazos.
Una vez de nuevo en la soledad de su habitación miró por la ventana. Se sentía mal y le frustraba no saber la razón...no tenía dinero suficiente como para pagar un traje como el que había conseguido, ¿qué tenía de malo conseguirlo por otros medios? no lo había robado, él no era de esos, lo había conseguido prestado con el "sudor de su frente", cualquier persona en su situación habría hecho lo que él.
Sus parpados comenzaron a pesarle de forma irresistible y no tardó demadiado en quitarse la ropa y tenderse cómodamente en su cama. De imediato su ángel pelirrojo apareció en la puerta del baño, de espaldas, sin mostrar su rostro como siempre...
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¿De nuevo has venido a mi Milo? no puedo creerlo...no puedo creer que te atrevas a mirarme como lo haces desde la cama....me deseas, lo se, quieres que me acerque a la cama y que cumpla mi promesa, ¿verdad? que sea tuyo una vez mas sabiendo que una vez mas te entregarás a mi....
No lo haré....me dañas...¿eso lo sabes? no lo creo, pero es cierto, aunque no sea mas que el mas dulce de tus sueños...aunque no sea mas que la mas loca fantasía de tu corazón...eso no significa que no sufra por ti...que no te desee todo el tiempo entre mis brazos y no solo las escasas horas de sueño en que puedes verme de "verdad"....
Pero a pesar de todo te amo...te amo aunque me mientas, aunque te mientas tambié a ti fingendo que no me amas...y no puedo culparte por lo que hiciste, después de todo tu me inventaste...yo soy tu fantasía, el que te consuela cuando no tienes a nadie de carne y hueso en tu cama que te haga olvidar el vacio de tu corazón.....
Tal vez...eso es lo que mas me duele...el no poder llenar yo ese vacio con todo lo que siento por ti...el no poder abrazarte cuando lo necesitas en vez de fingir en tus sueños que relamente lo hago....Es un abismo insalvable, es cierto, no quiero engañarme, pero me conformo con que cada noche acudas a mi para olvidar...aunque no pueda aspirar a mas...con que me sueñes me conformo....
Por fin me vuelvo hacia ti, pero he tardado tanto que tú ya estas a mi lado y no tardas en abrazarme por la espalda. Yo ya no me siento capaz de negarte por mas tiempo lo que hace tanto que me pides....pero no te diré mi nombre, porque...a pesar de que solo soy un sueño...no cumpliste tu promesa Milo...simplemete me giro hasta quedar en frente de ti y fijal mis zafiros de hielo en tus incandescentes turquesas marinas....Tus ojos se clavan en los míos sin darme opción a apartar la mirada....tu boca entreabierta sensualmente me incita a besar esos jugosos labios sin importarme demasiado quien lo haya hecho antes... Tu te aferras con demasiada fuerza a mi, tanto como para sacarme el aire, pero eso nunca llega a ocurrir ya que estoy hecho de eso o de algo parecido...simplemente puedo recorrer tu cuerpo de arriba abajo acariciando tu piel, como una brisa fresca que va deslizando por tu cuerpo la ropa hasta que esta toca el suelo....
¡Maldición! otra vez el alba...maldito mil veces el hermoso amanecer que te aparta de mi lado haciendote despertar...y de nuevo te veo en tu cama luchando por quedarte una vez mas a mi lado...lágrimas recorren tus mejillas y gimes en sueños todavía, suplicandome que no me vaya, como siempre... hoy hay una novedad en tus palabras, que hacen que tus lágrimas sean mas fuertes, me dices que mi rostro es lo mas hermoso que has visto en toda tu vida...yo lo pongo en duda...tu inventaste mi rostro, eres mi dueño, muchas veces te lo he dicho, pero tu no lo crees...Una vez mas me suplicas a pesar de que yo ya he desaparedido de tu vista y tus ojos están abiertos y miran nostálgicos por la ventana...Tu nombre, me dices, que te diga al menos mi nombre...sabes mejor que yo que eso no lo haré, y tu sueltas un suspiro que me parte el alma, si es que tengo alma...Ahora tendré que esperar otras doce torurantes horas para volver a sentir como me abrazas...pero se de antemano que la espera merecerá con creces la recompensa...
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Los pedazos de hielo en ese rostro pálido enmarcado por los mechones de pelo rojo cayendo a ambos lados... Esa imagen no desaparecía de la mente de Milo, era el rostro de ese enigmático ángel con el que soñaba... ese rostro era ten real, tan hermoso que parecía mentira que fuera solo un sueño...En esos momentos se negaba a pensar que fuera solo una bella fantasía....pero para él había sido tan real...
Ya cayendo la noche se puso el traje que le había "alquilado " a Saori. Le quedaba perfecto, como todo lo que cubría su perfecto cuerpo, pero este le quedaba en especial bien. Salío a la calle y se subió a su viajero caballo para que le llevase hasta el mismo lugar de algunas semanas antes, la villa de ese apuesto duque.