..:·ChAsS·:..
Basado en
Saint Seiya de Masami Kurumada
By Neran
Capítulo 3 " Llevo escrito tu nombre..."
Milo, sentado delante del caballete con los óleos en la mano, pasaba el pincel una y otra vez por la pulcra superficie del lienzo. La concentración en la que estaba le impidió darse cuenta de que la mañana se le había ido por la borda, que hacía rato que la hora de comer había pasado...casi se ponía el sol y solo se despegó de la silla para atender la llamada de atención de su organismo, necesitaba ir al baño y con urgencia.
Al regresar de la evacuación de su cuerpo, no retomó su tarea de inmediato. Se separó un poco del cuadro para contemplar mejor su obra...sonrió satisfecho con su trabajo, ese cuadro era perfecto, no por nada cuando estaba inspirado hasta que no terminaba lo que empezaba no se movía de delante del lienzo...sus padres siempre le habían regañado mucho por eso...había días como este, en los que no se movía en todo el día....
Se acercó al cuadro, la pintura aun estaba fresca y no estaba del todo terminado. Se acercó tanto que sus labios casi podían tocar las manchas de la tela....Una de sus manos se posó deliberadamente sobre la pintura, dando tímidos roces con los dedos, delineando el contorno de ese rostro pálido delimitado por mechones de fuego...sus ojos se clavaron intensamente en esos zafiros inanimados como si pudieran reconocer sobre ellos la intensa mirada....las llemas de sus dedos trazaron un tenue camino a lo largo del cuadro, arrastrando la pintura entre ellos a su paso, por todo el cuerpo del ángel allí representado....sus labios se humedecieron de solo recordar la sensación que esos otros perfectos labios allí pintados dejaban en ellos con cada fugaz contacto...por mas soñado que éste fuera....apoyó su frente en la frente del ángel que él mismo había pintado, practicamente bañandose con los óleos que había usado para plasmar la belleza etérea de ese hombre...de ese sueño....No aguantó mas y sus labios se tiñeron de carmín al posarse en un beso sobre el húmedo lienzo...sobre los labios de su pelirroja fantasía...
-Espero que así...ya no te marches mas de mi lado...
Ese susurro apenas audible llegó perfectamente a quien llevaba todo el día observándole desde las sombras del cuarto....Por toda respuesta Milo sintió su cuerpo ser acariciado por el aire....reconociendo de inmediato ese roce como el de su querido pelirrojo, se volvió hablandole a ese mismo aire que le acariciaba, que le provocaba las mas placenteras sensaciones del mundo y que no tenía permitido tocar...
-No pienso resignarme...me oyes...estarás para siempre conmigo...
No obtuvo ninguna repuesta, tampoco la esperaba, en estos momentos estaba tremendamente confundido...a veces daba credito que lo que ocurría en sus sueños tenía un fundamento real y otras...pensaba que simplemente se había vuelto loco de tanta soledad....Pero no estaba dispuesto a negar ni abandonar lo que hacía que su existencia tuviera un poco de fundamento...lucharía por sus ilusiones...por SU sueño....
Decidó darle a su cuadro los últimos retoques, ya lo había manoseado mas de la cuenta antes de tiempo...pero no había podido resistirse, esa pintura evocaba perfenctamente la belleza que inundaba los sentidos cuando la "verdadera" hermosura de ese ángel era contemplada....Y se tendió en la cama, no queriendo quedar dormido de nuevo sobre las piedras del suelo, estaba muy cansado por la noche anterior con los gemelos, de dormir en el suelo y de llevar todo el día sin moverse de una silla...necesitaba dormir sobre un colchón o sería fatal para su maltratada espalda.
Se tendió bocarriba, quedándose dormido contemplando la divina belleza de ese ser que esperaba poder abrazar en breves instantes...
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Te amo...te amo...no se que mas decirte al ver mi imagen reflejada de manera tan perfecta sobre una superficie "material"...eres increíble...
Ya estás otra vez marchándote pronto a dormir para tenerme a tu lado ¿cierto? no te culpo, no sabes las ganas que tengo de que esos cálidos ojos se posen de nuevo sobre mi, de que esos labios no besen tan solo mi reflejo sobre una tela....pero me inclino a pensar que si que lo sabes cuando tomas mi mano contento y me enseñas la pintura, yo sonrío y te abrazo, besando tu cuello de piel morena, tan diferente de la mía, ahí representada se ve mas pálida si cabe...
-¿Esta vez si te quedarás?- me preguntas cuando mis manos alcanzan tu pecho y desabotonan ágilmente tu pijama, dejándolo caer al suelo.
Suspiras, yo no te he respondido, pero tu tomas mi silencio como un sí...mala idea...el problema no es que yo me vaya, yo estoy siempre contigo....el problema aquí es que eres tú el que se va de mi lado, sin saberlo, cada vez que se despierta... dejas de verme, casi de sentirme...y si pudiera derramar lágrimas por tu indiferencia involuntaria lo haría....por que creo que no sabes lo que me duele no sentir tus dedos sobre mi piel...
Ahora volvemos despacio sobre la cama, pero ya no hay cama, ahora estamos en la rivera de un río de aguas cristalinas, ni tu ni yo nos preguntamos que ha pasado, simplemente nos tendemos en el verde pasto y seguimos besándonos y acariciandonos cada vez con mas pasión...
Tus labios parecen querer devorar la piel de mi cuello, seguro que me has dejado ahí feas marcas, pero no me importa, por que si son provocadas por tu boca son las mas hermosas del mundo...Yo tampoco me quedao atrás, mis manos recorren tu espalda, trazando cada camino que forman tus marcados músculos sobre tu piel....Te miro y me sostienes la mirada, ¡dios, esos ojos me traspasan! te inclinas sobre mi y me besas para despues dejar mis labios y recorrer con tu boca el camino de mi garganta hasta mi pecho...tus manos grandes se pierden en mi torax y a mi me haces perderme en las sensaciones que me provocas...
De pronto quedo sobre ti, tu no sabes como reaccinar, solo sonríes por mi acción esperando que contuinúe...no te hego esperar mas y comienzo a humedecer cada centímetro de tu piel que se pone a mi alcance, que a estas alturas es mucha, pero no me sacio facilemte, quiero mas de ti Milo....
Retiro lo que quedaba de obstáculo entre tu piel de caramelo y la mía de nata....estoy sobre ti y puedo ver perfectamente como el sudor se va perlando en tu frente a medida que vas entrando dentro de mi.... mi espalda se arquea, yo gimo y tu me imitas cuando ya estas completamente dentro...me iclino sobre ti para besar tus sonrosados labios, tu lengua sale de tu boca para recibir a la mía mientras comienzo a moverme sobre ti en un erótico baile en el que tu eres mi pareja....es una coreografía ensayada infinidad de veces....he perdido la cuenta desde hace cuanto que hacemos esto...¿como nos conocimos? no lo recuerdo...lo único que recuerdo, mi primer recuerdo, son tus manos sobre mi pecho y tus labios en los míos....
Ahora los dos sudamos en demasía, nuestra piel está brillante y resbala....de nuevo los gemidos acuden a mi boca....ya no lo controlo y creo que hace rato que dejé de hacerlo....tu pecho sube y baja agitado bajo mi cuerpo, tu tampoco lo controlas ya.....mi mente se bloquea....quiero sentir todo de ti....y quiero que tu sientas todo de mi....Nuestras lenguas se enredan mientras nuestros cuerpos se tensan mas y mas....no puedo aguantar mas....
-AHHHHHHH....Mi..Milo.....ahhhh
-AHHH Dime..ahh dime tu nombre....mmmmmm
-No..no pue...ahhhh...puedo....
-Pos favor...mmmm..ahh..solo....ahhh...eso...
-Te amo...ahhhhh...mi nombre...es...C....
....TOC.. TOC.. TOC...
-¿Milo? ¿estás despierto?
-....¿uh?...¿dónde...?
-¡Milo! vengo a por el traje que te presté...tienes que devolvermelo tipejo...
Milo miró a su alrededor, era todo un sueño, se encontraba en la misma posición en la que anoche se quedó dormido, como siempre...Apesadumbrado se llavó una mano a la cabeza para depués levantarse y...darse cuenta de que ese sueño no había sido tan irreal...las sábanas estaban manchadas y pegajosas....sonrió y se dispuso a limpiarlo un poco antes de que Saori lo viera...pensando en que ese angelito no lo era tanto...
Abrió la puerta para encontrarse con el entrecejo fruncido de la mujer que le había despertado de ese sueño tan placentero, impidiendole enterarse del nombre de su "sueño". Saori entró rauda en la habítación buscando el traje que le había prestado al pintor hacía un par de días. Estaba cuidadosamente doblado sobre una silla, en una esquina de la habítación. Se dirigió rápida y lo recogió para después salir igual de rápido de allí. Pero en mitad del cuarto se detuvo en seco. Lo que llamaba su atención no era precisamente lo ordenada que Milo tuviera la casa, sino el cuadro de tamaño natural que tenía delante. Los fríos ojos le devolvían la mirada desde la tela...
-¿Quien es? es un hombre muy guapo....-Milo sintió un repentino acceso de celos y estuvo tentado de echar a la chica a patadas de su casa. Luego penso que no tenía por que estar celoso, después de todo ese hombre no era mas que un sueño..-es perfecto ese contraste entre su ardiente cabello, su pálida piel y esos ojos que parecen hielo....dime ¿es algún conde?
-No...es..solo...
-Si no me lo quieres decir no lo hagas...pero no cuentes con mas trajes gratis...
-Es que...¡no es lo crees! él...no es real...
Inmediatamente se arrepintió de lo dicho...¿que le importaba a aquella mujer entrometida su vida? Tenía confianza con ella, pero nunca tendría la suficiente como para hablarle de sus sueños...aunque ya que lo había dicho todo esto no importaba, porque sabía que ella haría de todo con tal de que Milo le siguiera contando mas...le apasionaba el ocultismo y todo el mundo de la magia...aunque claro, esto solo lo sabía el joven pintor, de lo contrario la quemarían en la hoguera...
-¿Cómo? quieres decir...¿te lo has inventado? me parece muy dificil de creer, ese rostro es...tan real...vamos Milo, a mi puedes decirmelo...¿algún noble de esas fiestas a las que vas que te robó el corazón?
.¡NO! él solo....-Miró la cara de Saori, no podría escapar del interrogatorio de ninguna manera, así que se decidió a decir la verdad- él es un sueño...
-Ya eso ya lo veo...con ese rostro, ese cuerpo musculoso....
-¡Para!- detuvo a la chica que ya se había lanzado sobre la pintura, Milo temía que manchara el cuadro de babas- ¡me refiero de verdad! he soñado con él...no se quien es, en serio...
-¿De verdad que no le conoces? uy, esto es muy raro...y no me lo digas...te gusta...
-Pues...-No pudo evitar sonrojarse hasta las orejas ante la mirada inquisidora de la chica al recordar el vívido sueño de esa misma noche- la verdad, creo que si...
Su mirada se ensombreció al dar forma en palabras a los temores que poblaban su mente...nunca podría tenerle, era solo un sueño....Notó unos brazos conocidos rodeando su cuello y la figura de Saori que le atraía contra su cuerpo en un reconfortante abrazo.
-Yo...creo que me estoy volviendo loco...me paso el día deseando que llegue la noche para verle...
La chica se separó un poco del abrazo y miró a las turquesas celestes de Milo trasmitiendole infinita ternura. Las siquientes palabras parecieron encender una luz de esperanza en la oscuridad en la que Milo se undía cada día mas.
-Creo que se quien puede ayudarte...
Ese mismo día Saori se citó con Milo delante de la puerta de la catedral, en la plaza de Notre Dame, quería llevarle a ver a unas personas que talvez pudieran ayudarle con lo de sus sueños, al menos eso era lo que ella había dicho.
Ahora esperaba bajo una copiosa lluvia delante de la enorme puerta de la iglesia, no sabía si estaba haciendo lo correcto, pero no podía vivir de esa manera por mucho mas tiempo. La luna llena se habría camino entre las espesas nubes aun cargadas de agua, bañando con su plateada luminosidad la enorme plaza de piedra...Una figura oscura, encapuchada caminaba deprisa hacia él, Milo la vio llegar hasta su altura, subiendo las escaleras de la entrada del templo, y quitarse la capucha al llegar, dejando al descubierto un pelo color café y unos ojos de mirada curiosa del mismo color.
-¿Monsieur Milo de Argos?- preguntó el desconocido chico que parecía un criado, Milo solo asintió- Madame du Sanctuaire me ,mandó comunicarle que le espera, haga el favor de acompañarme monsieur...
Y sin mas explicaciones el chico echó a andar en la misma dirección por la que había venido, internándose ambos en las oscuras calles de París.